Abel Amutxategi

Autor de 'Su muerte, gracias' (humor à la Terry Pratchett), ' La tienda del señor Li' (road movie surrealista) y 'Berbontzi' (literatura infantil en euskera). Fiel devoto de Io y Monesvol, mataría a su editor por un buen barco pirata.

Latest posts by Abel Amutxategi (see all)

El pasado viernes 15 de septiembre se celebró en Bilbao la IV Jornada el Autor en el Nuevo Mundo de la Edición, organizada por la Asociación de Escritores de Euskadi.

El objetivo de esta jornada es arrojar algo de luz sobre la transformación que viene experimentando el mundo del libro, la lectura y la edición desde hace unos años, y la verdad es que es una ocasión inmejorable para tomarle la temperatura a un mercado en constante ebullición.

Es una jornada en la que disfruté muchísimo y en la que, además de presentar brevemente mi novelette ‘La tienda del señor Li‘, tuve el placer de hablar con muchos amigos a los que hacía tiempo que no veía.

Hoy quiero traerte mis 5 conclusiones sobre esta jornada, desde el punto de vista del Escritor-Emprendedor:

1. El autor se ha convertido en el mejor argumento de marketing de su libro. Es el que mejor puede venderlo a través de redes sociales porque nadie hablará con tanta pasión sobre su libro como él mismo.

La publicidad tradicional ha dejado de vender libros, así que muchas editoriales valoran de un modo muy positivo el que los autores tengan una buena base de seguidores en las redes sociales.

Todo esto hace que muchos autores decidan convertirse en escritores-emprendedores.

2. Las editoriales no terminan de entender este nuevo modelo de comunicación.

Dos ejemplos que me lo demostraron a lo largo de la jornada:

* Una de las ponentes preguntó a Sam Missingham dónde podía comprar un autor una base de datos a partir de la que crear su lista de correo… obviando todo lo que la británica había estado explicando sobre la forma de construir una sólida lista de correo a partir de una mezcla de marketing de contenidos y buen uso de las redes sociales.

** Relacionado con esto, el editor de Alrevés Editorial contó una curiosa anécdota. Acababa de firmar un contrato con un autor que se había autoeditado un libro del que había conseguido vender 500 ejemplares en papel. El autor, contento por la firma, le preguntó algo parecido a esto: “Si yo solo he conseguido vender 500 ejemplares, ¿cuántos vamos a imprimir? ¿5.000? ¿10.000?” El editor, asustado, explicó que una cosa es vender ejemplares puerta a puerta y otra distribuirlos en las librerías de un modo que haga que la gente que no conoce de nada a ese autor termine por elegir su libro.

Las editoriales no entienden que, como decía Guillermo Schavelzon hace ya mucho tiempo, el mercado literario está pasando de un modelo basado en la oferta a un modelo basado en la demanda. Internet es el nuevo puerta a puerta. Y si un autor consigue crear una lista de correo con un buen número de suscriptores, tendrá a un buen número de lectores interesados en su trabajo sin necesidad de distribuir en ninguna librería.

3. El mercado español sigue sobreprotegiendo al libro en papel y a los autores que publican a través del modelo tradicional.

Aunque la Feria del Libro de Madrid permita la exposición y venta de libros electrónicos, por ejemplo, las grandes editoriales que publican en papel y digital prefieren obviar este segundo formato y exponer al público sólo sus publicaciones en papel. Tampoco hay un lugar en el que los autores autoeditados puedan mostrar sus obras, a pesar de que sí lo haya en las grandes ferias de otros países, como explicó la presidenta de la Feria del Libro de Guadalajara, México.

Lo curioso es que la autoedición es mucho más frecuente en España que en México.

La industria española, una vez más, se muestra varios lustros por detrás del mercado.

4. Las editoriales españolas siguen enrocadas en el antiguo modelo de negocio. Se niegan a trabajar con autores híbridos (esos que publican en papel a través de una editorial tradicional, pero que conservan los derechos de su obra digital para poder explotarla ellos mismos) y están tan seguras de poseer la verdad absoluta que no se preocupan por estudiar el nuevo modelo para buscar sus agujeros y ver cómo podrían competir con él.

Como ejemplo de esto, ningún editor tradicional ni ningún agente se quedó a presenciar el taller de autoedición que impartió Amazon para descubrir el secreto del éxito de esta plataforma y aprender a competir contra ella.

Mal futuro les auguro si siguen así.

taller autoedición amazon kdp

5. Los agentes, periodistas y editores siguen vendiendo a los autores una idea romántica de la literatura.

Varios agentes y editores comentaron que los autores debemos escribir desde las entrañas porque ellos buscan obras que les toquen en lo emocional.

Eso suena muy bien, pero no explica por qué una de las agencias participantes, por ejemplo, acepta más fácil a los autores cuando éstos le pagan una cuota mensual fija además del usual porcentaje sobre beneficios. Tal vez sea porque lo emocional a veces está muy cerca de la cartera.

Tampoco explica por qué los editores se sienten mucho más tocados en lo emocional por la obra de alguien cuando tiene 75.000 seguidores en Facebook.

Misterios de la vida.

La prensa en papel, por su parte, sigue postulándose como adalid de la Verdadera Cultura aunque sean pocos los que siguen sus recomendaciones (según el CIS de septiembre de 2016, las opiniones de la prensa sólo influyen al 3,5% de los lectores españoles). Siguen creyendo que los Autores de Verdad quieren aparecer en la mayúscula Prensa en Papel, obviando que muchos autores prefieren ser reseñados por un booktuber que tenga una mayor alineación con sus seguidores, porque eso les granjeará muchísimas más ventas que una simple reseña en un diario de tirada nacional.

Esta IV Jornada el Autor en el Nuevo Mundo de la Edición, en fin, ha demostrado ser dolorosamente necesaria. El mercado literario está cambiando. Y el que lo asuma primero será el que tenga mayores posibilidades de salir de él con vida.

Podéis acceder a todas las charlas de la jornada desde este enlace y podéis verme presentar ‘La tienda del señor Li‘ desde este otro.

El tratar de embutir demasiadas palabras en el poco tiempo del que disponía no le sentó demasiado bien a mi tartamudez, pero no voy a esconderme de nadie a estas alturas de la vida 😉

¡Un abrazo lector!

Hasta ahora tenemos 8 Comentarios.

  1. Valiosa información, gracias por compartirla. Como estar presente en el evento.

    Muy generoso de tu parte.

  2. Aiskel Caldera dice:

    Gracias amigo, excelente!

  3. José Antonio Sánchez García dice:

    Gracias Abel.

    Por compartirnos esto que es tan importante para tí y para nosotros los que esperamos algún día, si Dios lo permite, imitarte o emularte, escribiendo.

    Felicidades.

  4. Gracias, Abel, por los comentarios sobre el evento y el giro que ya tomó el campo de las publicaciones.

    La realidad es que la editoriales ya no pueden competir con un “mounstro” de las publicaciones como Amazon (tengo entendido que maneja más de 4 millones de títulos). Yo misma he autopublicado dos libros (uno digital y otro en pasta blanda). El procedimiento está tan simplificado que resulta muy accessible y atractivo.

    Mi pregunta es: ¿Qué hacer para satisfacer las expectativas de los autores?

    Saludos desde Peru.

    • Yo creo que las editoriales todavía pueden ofrecer mucho. El mayor activo de una editorial es su catálogo. Y la inclusión en un catálogo de contrastada calidad te puede hacer llegar tanto a una buena distribución física en librerías (que es donde ahora mismo se vende la inmensa mayoría de libros), como a miles de lectores que confían casi ciegamente en ese catálogo.
      Pero la palabra clave es ese “pueden”. Algunas editoriales te ofrecen eso, otras no. El autor ya no está obligado a “tragar con todo” para poder llegar a sus lectores.
      De todos modos, tampoco todo son luces en Amazon. El sistema de recomendaciones está adulterado por el amiguismo ciego y la mafia de las reseñas, y muchas veces se echa en falta un filtro de calidad (por desgracia, la mayoría de los clientes de Amazon eligen los libros que compran en función de su precio y no en función de su calidad). Además, al trabajar sólo con Amazon los autores estamos haciendo que esta empresa tenga el monopolio de facto de la distribución digital. Y eso no nos conviene para nada. No nos conviene que una sola empresa pueda “ocultar” nuestra obra a nuestros lectores si algún día le caemos en desgracia.
      Todo tiene sus luces y sus sombras.
      Lo bueno es que ahora podemos elegir.
      ¡Abrazo!

Leave a Reply