Abel Amutxategi

Autor de 'Su muerte, gracias' (humor à la Terry Pratchett), ' La tienda del señor Li' (road movie surrealista) y 'Berbontzi' (literatura infantil en euskera). Fiel devoto de Io y Monesvol, mataría a su editor por un buen barco pirata.

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Los que me leéis desde hace tiempo, sabéis que tengo cierta preferencia por la fantasía y la ciencia-ficción… y si vienen revestidas de buen humor, mejor que mejor.

Así que en esta ocasión quiero compartir con vosotros 8 consejos para escribir fantasía y ciencia ficción que he ido recopilando de aquí y de allá.

¿Vamos a ello?

1. Nadie se acordará de tu protagonista si se llama Xtkhlmf’thukln

O, dicho de otro modo, bautiza a tus personajes de forma que su nombre tenga sentido fonéticamente… a menos que te dediques a la literatura de humor (de hecho, en ‘Su muerte, gracias‘ hay un gag sobre este tema).

 

2. Establece las reglas de tu mundo en el primer acto

Está claro que, si escribes Ciencia Ficción o Fantasía, vas a hacer que sucedan en tus mundos muchas cosas fuera de lo común (en el primer caso porque la ciencia y la tecnología aún no han descubierto los avances de los que hablas, en el segundo porque en tu mundo rigen una serie de normas especiales).  Podrá existir la magia, los seres humanos tal vez sean capaces de viajar en el tiempo gracias a los avances de la ciencia o tal vez tus protagonistas tengan el don de volar… quién sabe.

Pero, a partir de un momento, el lector asumirá que esos mundos funcionan igual que el suyo en el resto de aspectos sobre los que no le has hablado.

Introduce cuanto antes todos los aspectos que diferencien al mundo especial de tu novela de nuestro mundo ordinario. A ser posible, a lo largo del primer acto de la historia.

Y nunca, nunca, repito, nunca hagas que tu protagonista escape volando en el enfrentamiento final de la novela, si no ha volado en ninguna de sus 300 páginas anteriores.

 

3. Huye de los clichés… pero apóyate en ellos para apuntalar la historia

A todos se nos ha dicho siempre que huyamos de los clichés y ése es un consejo excelente. Una historia llena de clichés suele ser sinónimo de un escritor que no ha querido esforzarse. Y si el escritor ha considerado que su historia no merece el esfuerzo, sería raro que pensara otra cosa el lector.

Pero a veces los clichés son una herramienta excelente a la hora de dar mucha información en muy poco tiempo. Los clichés no son sino convenciones narrativas que están bien asentadas en el imaginario colectivo de los lectores, y es muy lícito apoyarse en esas convenciones si hablamos de algún personaje secundarios… siempre y cuando el resto del planteamiento de nuestra novela sea original, claro.

 

4. Cuanto más extraordinaria sea tu idea, más ordinario tendrá que ser tu lenguaje

Einstein decía que uno no entiende algo hasta que no es capaz de explicárselo a su abuela.

Si tu novela habla de un frutero con alma de artista que se enamora de una funcionaria de correos, puedes complicar tu lenguaje todo lo que quieras. Pero si le vas a pedir al lector que imagine toda una civilización que vive en el espacio con unas reglas totalmente diferentes de las nuestras, más te vale rebajar el nivel de tu lenguaje… ¡si no quieres perder su atención antes de la página 20!

A todo esto, quiero recordar que rebajar el lenguaje de un texto o emplear un tono aparentemente coloquial NO es empeorarlo.

Soy muy malo para los nombres, pero recuerdo una anécdota de un autor al que le decían que escribía igual que hablaba… y él respondía que le había costado muchos años conseguirlo y que agradecía el cumplido.

 

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5. Sé sucinto en tus descripciones

Lo normal es que empecemos a escribir nuestra novela sólo después de una larga planificación. Habremos detallado cómo funciona nuestro mundo, como hablan sus extraños habitantes, cuáles son sus costumbres, si tienen algún tipo de mitología en la que apoyarlas, etc.

Pero NO es necesario que nuestro lector sepa todo eso. Recordemos una vez más que lo importante aquí es la historia.

De modo que, en vez de abrumar al lector con datos o peculiaridades, sería siempre más aconsejable dibujar 3 ó 4 trazos que le ayuden a imaginarse ese mundo en su totalidad.

Si tus personajes hablan una lengua extraña, no llenes tu texto con líneas y líneas de dialecto; será suficiente con deslizar una palabra muy de cuando en cuando. Si tienen una morfología muy diferente a la nuestra, tampoco dediques páginas y más páginas a describirla en detalle; será mejor describas alguno de sus rasgos característicos con viveza.

 

6. Toda acción tiene su reacción

Todo guerrero aparentemente imbatible tiene un punto débil.

Todo don tiene un precio, aunque el beneficiario de ese don no lo sepa en el momento en el que lo recibe.

Todo hechizo exige algo a cambio.

¿No es así también en nuestro mundo? ¡No hagas que tu mundo fantástico sea menos real que la vida misma!

 

7. En un mundo en el que existe la magia, la magia lo contaminará todo

El primer impulso que tiene uno cuando intenta crear un mundo de fantasía es el de crearlo igual que el nuestro… y luego añadirle una serie de características diferenciadoras.

Imaginemos, por ejemplo, que estamos hablando de un mundo en el que existe la magia.

Tendremos la tentación de hacer que los magos sólo utilicen esa magia cuando la necesiten para algo extraordinario, pero tenemos que ser conscientes de que la magia debería contaminar todas y cada una de las acciones de esos magos: interactuarán unos con otros de una forma especial por culpa de esa magia, se vestirán de una forma especial, ¡cocinarán de una forma especial!

Recordemos que uno es quien es las 24 horas del día.

 

8. La magia no es tu historia, lo son tus personajes.

Me preguntaban hace poco en una entrevista de dónde había sacado la idea de llenar ‘Su muerte, gracias‘ de hilarantes notas a pie de página y que a ver si esa técnica me la había inventado yo.

Yo expliqué al periodista de turno que no, que antes ya se la había leído a autores como Terry Pratchett o Josh Bazell, y que no es más que un modo de primar el desarrollo de la historia sobre todas esas ocurrencias que yo consideraba graciosas, pero no estrictamente necesarias.

¿Qué es lo que quiero decir con esto? Que nuestro objetivo debería ser SIEMPRE contar una buena historia, y que no deberíamos dejar que nos cegara el maravilloso mundo que hemos creado.

 

¡No quiero despedirme de vosotros sin invitaros una vez más a las presentaciones de ‘Su muerte, gracias’ en MADRID (13 de mayo) y BILBAO (4 de mayo)!

¿Nos vemos allí? 😉

 

Hasta ahora tenemos 10 Comentarios.

  1. Rafa del Pozo dice:

    Magníficos consejos. A mí me encanta escribir fantasía y, más de vez en cuando, ciencia ficción, así que se agradece leer estas cosas. Estoy de acuerdo en prácticamente todos los consejos, y no precisamente por la perfección de mis textos, más bien de todas las veces que he metido la pata jaja. ¡Saludos!

    • La mejor forma de aprender algo es haberlo hecho mal. O la menos eso es lo que le estoy intentando enseñar a mi hija: que una metedura de pata no es más que el primer paso hacia el éxito 🙂
      ¡Abrazo!

  2. Muy interesante. Me causó mucha gracia lo de los nombres, es muy cierto. También hay que evitar que haya personajes con nombres similares, ya que serán difíciles de diferenciar en los diálogos y escenarios que compartan (principalmente porque uno no lee los nombres cada vez, sino que el cerebro capta un par de letras y deduce quién es).

    ¡Gracias por el post!

    • Tienes toda la razón, Priscilla. Cuanto más diferentes sean los nombres mejor… siempre y cuando uno no caiga en la obsesión (recuerdo una vez en la que me agobié lo indecible porque dos personajes empezaban por la misma letra, en fin… debería consultar este tipo de cosas con mi psicólogo de cabecera).
      ¡Abrazo!

  3. Ivan dice:

    Hola abel. He empezado a escribir mi libro con el trabajo previo a medias, me falta gran parte de la idea, muchas de las cosas que he pensado se me olvidan o no me da tiempo a escribirlas todas y no consigo estructurar mi historia de formó concisa. Mi sensación es la de tener varias historias muy a medias y con mucha desinformacion, aunque al leerlo no queda mal por el momento. Mi pregunta es…por tu experiencia, crees que debo parar y acabar de construir mis preámbulos o por el contrario seguir construyendo y esperar que broten esas ideas a medida que avanza mi historia?

    Gracias

    • A mí me gusta trabajar con una escaleta (o al menos conociendo los puntos de giro a los que quiero llegar y teniendo una cierta idea del que quiero que sea el final de la historia) para no perderme demasiado, pero hay muchos escritores que prefieren ir creando la historia a medida que la van escribiendo. Es la clásica división entre escritores de mapa y de brújula. Para mí, el mapa es una herramienta que ayuda a ahorrar mucho tiempo… pero para gustos los colores.

      Si en tu caso se entrecruzan varias tramas, por ejemplo, podría ser una buena idea fijar ya los momentos en los que esas tramas van a cruzarse. Así te asegurarías de que todas ellas caminan en la dirección correcta y a la velocidad adecuada.

      Por lo que me cuentas, tal vez fuera una buena idea parar la escritura durante algunas semanas para planificar el resto de la novela. También te recomendaría no reescribir nada de lo que ya tienes escrito para no perder “sensación de avance”. Anota en un folio todos los cambios de envergadura que tengas que hacer a la luz de esa planificación, y ya lo corregirás luego, una vez hayas terminado el primer borrador.

      Vamos a descubrir qué es lo que encierra esa historia.

      ¡Ánimo con el proyecto, Iván!

  4. krasner dice:

    Pues no he leído ni a Terry ni a ti (conozco este blog de búsquedas de tío aburrido en google) pero me hace mucha gracia lo de las notas graciosas a pie de página, porque es algo que me gusta hacer cada vez que escribo cualquier cosa (aunque nunca termino nada) pero nunca me había topado con nadie que lo hiciera también y me parecía que quizás iba restar demasiada seriedad a la historia principal, por lo que no sabía si acabar incluyéndolas en el caso de que algún día consiguiera tener la mínima opción de publicar (de eso me gustaría que me aconsejaras, porque ganar dinero me da igual, mi sueño es que la gente me lea y disfrute, pero hasta eso me parece difícil).

    Que ya lo hagáis me anima con lo mío (y de paso me recuerda que ya está todo inventado) y, de paso, me anima más a leerte. Te pongo en pendientes desde ya*

    *aunque tengo que admitir que por motivos de trabajo y estudios no estoy pudiendo leer nada desde hace tiempo y tengo 14 libros pendientes antes jajajaja.

    • Las notas a pie de página tienen defensores y detractores. A mí por lo general me gustan, aunque todo depende de su intención y, sobre todo, su extensión. Las de Foster Wallace, por ejemplo, pueden llegar a hacerse “un poco” áridas…. 😉
      Abrazo.

  5. Teik dice:

    Hola, yo estoy escribiendo una historia de fantasía(solo se me da bien escribir fantasía y encima me encanta) y, la verdad, los consejos de planificarlo godo no los puedo seguir XD(Sí, soy demasiado desorganizada)
    Espero que me pudiesdes ayudar con eso, y darme algún consejo para escribir más, porque es que últimamente no escribo nada XD(Sobre todo porque me pongo mala constantemente).

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