Abel Amutxategi

Autor de 'Su muerte, gracias' (humor à la Terry Pratchett), ' La tienda del señor Li' (road movie surrealista) y 'Berbontzi' (literatura infantil en euskera). Fiel devoto de Io y Monesvol, mataría a su editor por un buen barco pirata.

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Sabéis que me gusta recopilar consejos narrativos de grandes autores. Y, siendo como es el responsable de joyas como ‘Las Uvas De La Ira‘, le tenía que tocar al gran John Steinbeck más tarde o más temprano.

En esta ocasión quiero compartir con vosotros 6 breves notas extraídas de una entrevista suya publicada en otoño de 1975 por The Paris Review.

Allá van sin más dilación:

  1. Abandona la idea de que vayas a terminar alguna vez. Olvídate de las 400 páginas que compondrán tu novela y concéntrate en escribir sólo una página cada día. Eso ayuda. Además, te llevarás una grata sorpresa cuando hayas terminado con todo el trabajo.
  1. Escribe con total libertad, tan rápido como te sea posible y concentrándote sólo en volcarlo todo sobre el papel. Nunca corrijas ni reescribas hasta que no esté finalizado el primer borrador. Reescribir antes de eso suele ser una excusa para no continuar escribiendo. También interfiere con el ritmo y el flujo de escritura, que sólo puede conservarse manteniendo una relación inconsciente con el material que estamos escribiendo.
  1. Olvídate del público en general. Para empezar, ese público sin nombre ni rostro te llenará de miedos. Y, para seguir, igual que sucede con el teatro, es un público que no existe. Al escribir, tu público se verá reducido a un solo lector. A veces ayuda elegir a una persona (ya sea alguien real a quien conoces o alguien nacido de tu imaginación) como lector ideal y escribir pensando en él.

steinbeck

  1. Si no te ves capaz de escribir un pasaje o una escena, y aun así la quieres en tu novela, sáltala y sigue escribiendo. Cuando hayas terminado el resto del manuscrito podrás volver a ella. Seguramente, te darás cuenta de que no pudiste escribirla porque no pertenecía a ese lugar de la novela.
  1. No cojas demasiado aprecio a ninguna de las escenas de tu novela. Puede que tengas que deshacerte de ella una vez terminado ese primer borrador.
  1. Si estás escribiendo un diálogo, léelo en voz alta. Sólo así podrás comprobar si lo que has escrito suena como un diálogo real o no.

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Compartes la visión de este autor? Me encantaría leer tu comentario al respecto.

¡Ah! No quiero terminar esta entrada sin agradeceros la ayuda que me prestáis al compartir estas entradas por las redes sociales. ¡Gracias a todos!

 

Hasta ahora tenemos 25 Comentarios.

  1. Juan Carlos dice:

    Todas me parecen muy interesantes, pero comparto plenamente la 2. Es lo que me ha ocurrido a mí con frecuencia. Cuando interrumpes la escritura para ponerte a corregir lo que ya llevas escrito, es fácil que termines perdiendo el rumbo.

    • Otro error muy común (al menos en lo que a mi modo de funcionar respecta) es el de pararse a documentarse sobre algún tema en medio de la escritura. Todo lo que sea detener el flujo creativo… suele resultar en un desastre :_)
      ¡Gracias por comentar!

  2. Eva dice:

    Me alegra mucho poder comprobar que no soy la única que se enreda en corregir cada página, sin embargo, otros se han dado cuenta antes que yo del error y nos aconsejan desde la experiencia. Gracias por estas entradas, son de gran ayuda. Eva

  3. Manuel dice:

    Un saludo a todos y todas.

    Gracias por estos consejos, para mí son muy útiles.

    El consejo números dos es el que más valoro, porque me ha costado mucho llevarlo a la práctica. Creo que lo importante es volcar todas las ideas en un papel u otro soporte y después se le da forma y estética, corrigiendo, añadiendo o quitando.

    • Veo que todos coincidimos en ese punto. Soy de los que creen que conviene separar el trabajo de escritura en dos tareas: la de escribir la historia propiamente dicha, y la de darle la forma que consideremos más adecuada a esa historia ya escrita.
      Sea bienvenido todo lo que podamos avanzar en el primer borrador, pero normalmente…
      Gracias por tu comentario, Manuel 🙂

  4. Víctor dice:

    Gracias por seguir en la brecha, y por continuar con el goteo de toques de atención que tanto bien me hacen.
    ¡Un saludo!

  5. ani dice:

    me encantaron los puntos 3 y 6,. Siempre imagino a una persona leyendo la historia y trato de escribirla para su gusto que es similar al mio. tambien leo en vos alta el texto final para realizar las correcciones necesarias. no hay como escuchar en voz alta!

    • Además, creo que imaginar a ese “lector ideal” también puede ayudar a vender mejor nuestra historia el día de mañana. No todas las novelas le gustan a todo el mundo… así que no está de más saber quién será nuestro público.
      Gracias por comentar, Ani 🙂

  6. Rafa del Pozo dice:

    Grandes consejos, me encanta que hagas estas recopilaciones! Son muy útiles, porque aunque algunos consejos los haya leído más de una vez ayudan a centrarse. Sobre todo por el punto 2, yo me paro siempre a corregir y sé que no debería porque se me va luego el hilo de lo que estaba escribiendo. Un saludo 🙂

  7. Nuria S. Cerrato dice:

    Gracias por lo consejos. Llevo empezado un libro desde hace meses y corrijo una y otra vez, me he visto atrapada de una forma absurda en un capitulo, de forma que lo que queria contar al principio no tiene nada que ver con lo que es ahora. Por favor, ¿Podrías aconsejarme que hacer, cuando te vienen las ideas y no tienes donde plasmarlas en ese momento? ¿Hay algún modo de poder retenerlas y más tarde darles cuerpo? Muchas gracias.

    • A menudo lo que escribimos, en efecto, se nos va de las manos. Eso es a veces muy enriquecedor, pero otras veces hace que nos quedemos atascados en una escena de nuestra historia. Lo que a mí me suele funcionar es saltarme esa escena por el momento. Sigo con la siguiente dejando ese “hueco” vacío y trato de desatascar la situación escribiendo otras escenas menos comprometidas. Cuando recuperes el momento narrativo, lo más seguro es que consigas escribir esa escena sin problemas.
      Respecto a las ideas, yo suelo usar dos libretas: una para el proyecto en el que estoy trabajando “oficialmente” y otra para el resto de ideas. También uso aplicaciones estilo Evernote en el móvil por si no tengo mis libretas a mano en algún momento…
      Gracias por tu comentario, Nuria 🙂

  8. Celia dice:

    Pues voy a ser la única que disienta, no por quitarle la razón, que seguramente la tendrá, sino porque yo no funciono así ni puedo ( me refiero a escribir un primer borrador entero). Mi mente funciona de otra manera. Si escribo todo del tirón siento caos en mi mente, como si viviera en una casa sucia por poner una metáfora. Yo hago una primera corrección cuando he volcado un trozo de historia. Por supuesto al final hago muchas más correcciones una vez acabada la novela, pero sinceramente no puedo escupir toda la historia sobre el papel sin ir limpiando “la casa” a medida que me voy adentrando. Además soy de las que crea la historia a medida que escribe, teniendo eso sí , la idea base.
    En mi caso sería un error hacerle caso a Steinbeck a este respecto.
    Yo creo que en materia de creatividad lo adecuado es lo que le funciona a uno.

    • Cada uno tiene que encontrar su forma de funcionar, claro. De hecho, a veces es interesante confrontar los consejos de diferentes escritores para ver cómo se contradicen unos a otros.
      ¡Gracias por comentar, Celia!

  9. Pedro Yajure Mejía dice:

    Por fin consigo unos consejos que se ajustan a lo que hago en verdad, tenía en ocasiones dudas, y ahora se disipan. Excelentes consejos.Dr. Pedro Yajure Mejía Poeta Escritor Venezuela.

  10. Aida Ramos dice:

    Funciono igual que Celia, tengo una idea base y le voy dando forma en mi cabeza, luego empiezo a escribir pero cuando me encallo tiro para atrás, corrijo y eso me ayuda a engancharme de nuevo. Muchas veces me aparecen ideas que escribo y las guardo para el momento adecuado. Supongo que el tiempo y nuestra rutina de cada día tambien influye en nuestra manera de hacer.
    Saludos.
    Instantesimperfectos.blogspot.com.es

    • Cada uno de nosotros debe adaptar su escritura a su ritmo de vida y a su forma de ser. A mí, por ejemplo, me cuesta mucho trabajar en varios proyectos en paralelo. Otros, en cambio, lo hacen con una facilidad pasmosa. Como decía aquel, está claro que cada uno tiene sus “cadaunadas” 😀
      Gracias por comentar, Aida.

  11. Pedro Alegría dice:

    Coincido con aquellos que disienten con Steinbeck. Continuamente vuelvo sobre lo andado, recorro el camino nuevamente, corrijo, rectifico, en fin, trato e redondear lo mejor posible lo escrito. Me resulta como tomar nuevo empuje para continuar. Cuando más satisfecho me siento con mi trabajo, más me inspira para avanzar. Gracias por el material, de todo algo se aprende y se reflexiona. Gracias Abel y a todos los demás por compartir ideas.

  12. Alma dice:

    Creo que la dos es el coco de todos los escritores, lo es para mi también. La cinco me suele pasar con frecuencia. hay cosas que escribo que me gustan mucho como han quedado y al final he tenido que deshacerme de ellas. Muchas gracias por compartirnos estos consejos que son de mucha utilidad para todos aquellos que amamos escribir. Saludos!!

  13. Luma Disa dice:

    Estoy completamente de acuerdo en los 3 primeros puntos, en los otros tres mi nivel de escritor no llega a tanto. Lo más que he escrito son cuentos de 10 cuartillas. Pero he llegado a percibir esa sensación de cariño por algún pasaje de la escritura, que te niegas a borrar aún cuando está de sobra.
    Acerca del comentario de pararse a documentar en medio de la fluidez de las ideas lo pondré en práctica ya que soy de los que en medio de la escritura voy a internet a leer sobre algún tema o fecha y pierdes el hilo de lo que escribes.

  14. Carlos dice:

    No soy escritor profesional, pero he escrito varios libros (seis) los cuales aún continuo editando (soy perfeccionista–ese es mi problema, no se cuando dejarlo ir) Pero lo que yo encuentro fácil es escribir un bosquejo con suficientes detalles (y hasta conversación entre los personajes) como para darme una dirección de adonde quiero llevar la historia. Una vez terminado el bosquejo, es mucho más fácil rellenar los detalles. Buena suerte a todos.

  15. No estoy por completo de acuerdo con el punto de no detenerse a corregir. Me ayuda estar por la mitad y releer con un criterio de corrección ligera. Esto me refresca los conceptos, situaciones, características de los personajes y toda veta de la novela o el cuento que requiera una cierta continuidad. Mi tendencia es perder el hilo, a veces irme por las ramas, y este hábito ejercido con prudencia, sirve para evitarlo.

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