Abel Amutxategi

Autor de 'Su muerte, gracias' (humor à la Terry Pratchett), ' La tienda del señor Li' (road movie surrealista) y 'Berbontzi' (literatura infantil en euskera). Fiel devoto de Io y Monesvol, mataría a su editor por un buen barco pirata.

Si te interesa escribir historias para el público infantil, te recomiendo encarecidamente que leas el libro ‘Gramática de la fantasía‘ de Gianni Rodari.

Además de ser uno de los mayores genios que jamás nos haya dado la literatura infantil (si no has leído sus ‘Cuentos por teléfono‘ o sus ‘Cuentos escritos a máquina‘ es que no has tenido infancia, aunque la editorial Blackie Books pubicó hace no demasiado tiempo todos sus cuentos infantiles en un solo volumen dirigido al público adulto… así que no podrías tenerlo más fácil para ponerte con este autor), Gianni Rodari fue también pedagogo. En sus visitas a las escuelas italianas, Gianni Rodari jugaba con los niños. Intentaba crear historias con ellos utilizando diferentes dinámicas y luego anotaba los resultados obtenidos.

Gramática de la fantasía‘ habla de ese proceso. Explica de dónde nacen las historias y cómo podemos hacer para darle un empujón a esa tarea de creación que a veces tanto se nos complica cuando nos hacemos adultos.

Pero, ¿cuáles son algunas de las técnicas de las que nos habla Rodari en su ‘Gramática de la fantasía‘?

Vamos allá con algunas de ellas:

El binomio fantástico

Está técnica surge de una pregunta muy sencilla: ¿qué ocurriría si juntáramos dos palabras que no tienen nada que ver? Por ejemplo, ventilador y zapato. Tal vez los cordones del ventilador empiecen a girar como las aspas de un ventilador, y el zapato termine volando como un helicóptero. O tal vez los cordones del zapato se queden enredados en las aspas de ese mismo ventilador y el pobre zapato termine vomitando, mareado.

Gianni Rodari, uno de los mayores exponentes de la literatura fantástica infantil

El desarrollo insólito de una palabra

Lo que Gianni Rodari nos sugiere en esa ocasión es que cojamos una palabra al azar, la escribamos en vertical y pensemos en una lista de palabras que empiecen por cada una de sus letras.

¿Que cómo se come esto?

Partamos, por ejemplo, de la palabra MESA.

Las palabras que a mí se me han ocurrido son las siguientes:

Mandarina
Elefante
Suela
Avión

Y ahora la idea es que generemos varias frases utilizando estas palabras… intentando que el resultado sea lo más fantástico posible:

El elefante que viajaba en el avión pisó una mandarina con la suela de sus zapatos.
El elefante de mandarina entró en el avión pisando fuerte con la suela de sus zapatos.
Etc.

Cualquier de estas frases podría ser un buen punto de partida para un cuento infantil, ¿no os parece?

El prefijo arbitrario

Inventemos nuevas palabras. ¡La imaginación al poder! La dinámica del prefijo arbitrario se basa en añadir un prefijo cualquiera a una palabra que, en principio, no lo necesite para nada.

Desparaguas: Un paraguas con el que, si lo abres, puedes mojarte en los días de mucho calor.
Antijuego: Algo muy aburrido de hacer.
Etc.

Los titulares de prensa

A los escritores siempre se nos dice que leamos la prensa diaria porque en ella se esconde el germen de un sinfín de historias… pero en este caso vamos a hacerlo de una forma un poco diferentes.

Vamos allá con la receta para inventar una historia con esta dinámica:

Ingredientes:

Tijeras
Periódicos

Preparación:

Recorte usted varios titulares de prensa. Ahora corte en dos mitades esos titulares y colóquelos boca abajo. Mézclelos bien, coja dos trozos de papel al azar y cree con ellos un nuevo titular que pueda ser el punto de partida de un cuento infantil. Acompañar de un buen café, cerveza fría o bebida a elegir.

¿Qué te parece? ¿Te animarás a utilizar alguna de estas técnicas?

Si te ha gustado el artículo te animo a que te des de alta de mi Lista de Correo, ¡porque pronto habrá sorpresas de lo más golosas para todos vosotros!

Hasta ahora tenemos 2 Comentarios.

  1. patricia dice:

    ¡Qué casualidad! Justo el otro día llegó a la librería y me lo traje para casa, aunque todavía no he podido leerlo 🙁

Leave a Reply