El bloqueo del escritor

Los motivos del bloqueo de escritor pueden ser muchos, desde el tener unas expectativas demasiado altas para con la creación literaria de uno hasta el miedo al fracaso, pasando por el exceso de celo del crítico interno… figura de la que hablaremos más extensamente en otro post algo más adelante.

Estoy seguro de que podría haber elegido muchos otros motivos en el párrafo anterior, pero tengo que decir que no he elegido esos tres motivos por azar (las expectativas demasiado altas, el miedo al fracaso y el exceso de celo del crítico interno) sino por tener algo en común: y es que nuestro riesgo de sufrir un bloqueo se eleva a la enésima potencia cuando uno intelectualiza demasiado su trabajo de escritura.

¿Significa esto que no es necesario planificar lo que es escribe? ¿Que hay que dejar que hablen las voces de los personajes sin ponerles ningún tipo de cortapisa? ¿Que la capacidad de crear buenas historias es un don divino reservado tan sólo a unos poco elegidos?

No. Sólo dignifica que, por mucho que una buena historia sea siempre el resultado de un costoso trabajo, corremos el peligro de perder nuestra frescura si perdemos el contacto con nuestra voz interna.

Y si perdemos esta frescura perdemos también las ganas de seguir trabajando en nuestra historia. Al fin y al cabo, no está de más recordar que nosotros seremos nuestros primeros lectores y que deberemos ser los primeros en quedar fascinados por nuestra historia, ¿no es así?

¿A quién podremos convencer de lo atractivo de nuestra historia si no somos capaces de convencernos a nosotros mismos?

La escritura automática

Uno de los ejercicios más eficaces a la hora de desengrasar los mecanismos internos que inutiliza el bloqueo del escritor es la escritura automática.

Para llevar a cabo este ejercicio es necesario vaciar la mente y escribir durante un tiempo predeterminado en un papel sin pensar en nada. Cinco minutos serán suficientes las primeras veces que se lleve a cabo este ejercicio, pero lo ideal sería ir subiendo paulatinamente hasta los diez minutos para que el ejercicio sea más efectivo.

Lo más complicado del ejercicio será conseguir no pensar en nada, pero es importante dejar la mente en blanco para no filtrar ninguna de las palabras que acudan a nuestra cabeza… o, mejor dicho, a nuestra mano.

Porque el objetivo de este ejercicio de escritura automática es precisamente ése: hacer que las palabras acudan a nuestra mano sin que nuestra mente las filtre en ningún momento. Olvidarnos del siempre molesto crítico interno y dejar volar nuestra creatividad.

Una vez escrito durante el tiempo estipulado (5 ó 10 minutos, como decíamos antes), hay que guardar el texto durante una semana. El objetivo de esta espera es el de distanciarnos del texto que hemos escrito y evaluarlo con una mayor objetividad una vez pasado este tiempo.

Cuando recuperemos el texto, lo leeremos con atención. La mayor parte de lo que leamos serán palabras sin sentido, pero en los ejercicios de escritura automática surgen a veces imágenes interesantes que nuestra mente no se hubiera atrevido a crear de modo consciente.

Subrayaremos con un rotulador estas frases que nos parezcan interesantes y repetiremos una vez más el ejercicio de escritura automática, pero esta vez teniendo una de estas frases en la cabeza a la hora de ponernos a escribir.

Una vez terminados los 5 ó 10 minutos de escritura, de nuevo guardaremos el texto durante otra semana y de nuevo lo estudiaremos en busca de frases interesantes para repetir el ejercicio de escritura automática a partir de ellas.

Repetiremos el ejercicio tantas veces como queramos, depurando cada vez más su resultado.

De este modo encontraremos imágenes interesantes, tal vez ideas para un nuevo cuento o una nueva historia, pero sobre todo nos habremos reconciliado con nuestra voz interior.

¿Habéis practicado alguna vez la escritura automática? ¿Os ha sido de utilidad a la hora de superar el bloqueo de escritor?


Hasta ahora tenemos 2 Comentarios.

  1. Andy Bernard-Moulin dice:

    Pues las escrituras automáticas han sido algo que me han ayudado desde que aprendí de ellas en 4to bachierato. Y pues es una buena forma de liberar todo lo que hay en la mente de una sola vez y poder proseguir con un proyecto largo por ejemplo.

  2. jesus dice:

    Muy importante. Creo que la “musa” le envía inspiración constantemente y esto hace que fluya la escritura automática, como usted lo afirma. Sin embargo,me ocurre,que se me acaba la música en un momento determinado y tengo que esperar leer mas o ver alguna película o escuchar alguna conversación para regresar a escribir. Otras veces viene un cansancio repentino que me hace suspender hasta que de pronto, un día, renace como ave fénix. Muy acertadas tus opiniones. Gracias.

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