Abel Amutxategi

Autor de fantasía humorística à la Pratchett y Moore ('Su muerte, gracias', 'Jo, jo, jo', 'La tienda del señor Li') y literatura infantil ('Berbontzi'). Fiel devoto de Io y Monesvol, mataría a su editor por un buen barco pirata.

Hay un concepto muy extendido en todos los libros sobre productividad que se llama “afilar el hacha”. Uno está “afilando su hacha” cuando no está trabajando en algo que le haga avanzar en un proyecto, sino en algo que más adelante le hará avanzar más rápido.

Pongamos un ejemplo: un leñador tarda cuatro horas en cortar un árbol con un hacha mal afilada y dos horas en cortarlo con un hacha bien afilada. Si tarda una hora en afilar su hacha… ¿qué será más inteligente para él? ¿Ponerse a pegar hachazos de buenas a primeras, o pararse a afilar su herrameinta?

A los escritores a menudo nos puede la pasión y nos metemos en mil y un proyectos. Pero una cuidada planificación de nuestro trabajo puede hacernos ganar mucho tiempo.

Por eso te invito a aprovechar esta última semana de diciembre para planificar en qué vas a trabajar durante el año que viene.

¿Qué ganarás con ello?

Te hará convertirte en el autor que realmente quieres ser

¿Quién quieres ser? Es una pregunta que deberías hacerte cada cierto tiempo en todos los niveles de tu vida, pero yo hoy quiero pedirte que le hagas esta pregunta a tu yo escritor.

Puede que no sepas qué tipo de autor quieres ser realmente, eso sería lo más normal del mundo, pero estoy seguro de que sabes qué tipo de autor NO quieres ser.

¿Qué te hace feliz? ¿En quién quieres convertirte y en quién NO quieres convertirte? ¿Qué es lo que se te da mejor hacer? ¿Hay lectores a los que les interese ese género que tan bien se te da? ¿Crees que merecería la pena dedicarse a él?

Te ayudará a no dar pasos en falso

Decía John Lennon que la vida es eso que te va sucediendo mientras tú haces otros planes. Y es que, por mucho que uno tenga pensado dedicarse a escribir el primer borrador de su siguiente novela, tal vez se vea tentado por la convocatoria de algún concurso, o por una invitación a participar en una antología, o por una columna en una revista, o por…

¿Pero merecerá realmente la pena participar en todos esos proyectos? ¿Nos ayudarán a llegar a ser ese yo ideal que hemos definido al responder a las preguntas del anterior punto?

Recordemos la metáfora de la montaña Neil Gaiman. ¿Qué acciones concretas nos acercarán a la cima de esa montaña?

Una planificación detallada, por mucho que después no la cumplamos al dedillo, nos ayudará a caminar hacia nuestro objetivo de un modo más directo.

Será clave para que puedas alcanzar tus grandes objetivos

“La manera de afrontar una tarea imposible era dividirla en varias tareas sólo extremadamente difíciles, y dividir cada una de éstas en una serie de trabajos muy arduos, y cada uno de ellos en asuntos delicados, y éstos a su vez en… ” Terry Pratchett – Camioneros, El Éxodo de los Gnomos

Como bien explica esta cita de mi amado Terry Pratchett, uno puede llegar a conseguir lo imposible siempre y cuando lo intente con la suficiente insistencia.

Aunque lo habitual es que nos cansemos antes de conseguirlo. Que pensemos que todo nuestro esfuerzo no está sirviendo de nada y que nunca lograremos eso que tanto ansiamos.

Si dividimos ese gran objetivo en pequeños subobjetivos que podamos alcanzar con cierta facilidad, en cambio, nos mantendremos motivados a lo largo de todo el viaje y puede que, tal vez, si trabajamos con el tesón suficiente, lleguemos a alcanzar ese gran objetivo que al principio nos parecía tan imposible.

Pero eso implica una planificación previa. Esa planificación que te pido que hagas durante esta última semana del año.

Evitará que alguna de las facetas del trabajo de escritor se como al resto

Hace algunas semanas escribí sobre los tres trabajos del escritor 2.0 y creo que me quedé corto porque no hablé de aspectos como la formación.

Los tiempos en los que los escritores se encerraban a crear en su torre de marfil terminaron hace mucho. Y, si no planificamos con cuidado cada uno de nuestros movimientos, puede que el estudiante de trague al escritor, o el lector al vendedor, o…

Recuerda que siempre debe haber un cierto equilibrio entre todos los trabajos del escritor.

Te obligará a hacer un seguimiento de tus éxitos

Los escritores somos nuestros peores enemigos. Tenemos un enfermiza tendencia a recordar más nuestros fracasos que nuestros éxitos.

Si planificamos el año por adelantado, podremos ver cómo avanzamos semana a semana hacia nuestro objetivo final. Cada tarea llevada a cabo será un pequeño éxito que podremos celebrar y que, sobre todo, alimentará nuestra confianza en nosotros mismos.

Eso nos ayudará a evitar el temido bloqueo del escritor y a tener a las musas, si no comiendo de nuestra mano, sí al menos comprando en el mismo supermercado que nosotros.

Y tú, ¿te animas a planificar este año nuevo?

¿Qué esperas de él?

Hasta ahora sólo tenemos un comentario.

  1. Gracias le deseo exito Y los datos he informacion que recibo son de gran utiliad

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